La oportunidad parental

Todo progenitor cuenta inherentemente ,por el hecho de ser progenitor, con la oportunidad de ejercer la parentalidad, con lo cual, transmite a su descendencia costumbres, valores, conocimiento y aspectos culturales del entorno familiar.

El ejercicio de la parentalidad es poco evaluado por la sociedad, asumiendo implicitamente que los progenitores conocen «lo que es mejor para el menor». Los casos en que la sociedad interviene en el ejercicio parental se da en contextos específicos de discapacidades, violencia y divorcio.

«La oportunidad parental se define como la posibilidad que tiene un progenitor de ejercer su rol de progenitor (derechos y obligaciones) sin que se presenten obstaculos en su ejercicio«

La oportunidad parental puede ser expresada en mediciciones de tiempo, siendo un ejemplo basico la siguiente forma:

OP = (((24) – (Ts+Ta+To))/24)*100

OP= Oportunidad parental

Ts= Tiempo de sueño

Ta= Tiempo destinado a actividades academicas

To= Tiempo dedicado a otras actividades no relacionadas con la convivencia parental

En un dia de lunes a viernes cualquiera, un menor en primaria ejerce un promedio de 8 horas de sueño, asi como 6 horas en actividades escolares. Fuera del contexto de la pandemia, las actividades escolares se realizan sin la supervision directa de los progenitores Dependiendo de lo programado, puede asistir a clases extraordinarias o actividades deportivas que no impliquen la participacion de algun (o ambos ) progenitor(es).

El ejercicio de la parentalidad se ve juzgado por la ley en casos de violencia y divorcio, limitando la oportunidad parental de acuerdo a los hallazgos durante la evaluación legal.

En los casos de violencia, el ejercicio de la parentalidad puede ser limitado parcial (disminuyendo el ejercicio parental) o totalmente ( ej. cese de patria potestad)

En el caso especifico del divorcio, el ejercicio parental se ve modificado por cualquiera que sea la resolucion del juzgador:

Es comun que el juzgador limite el ejercicio parental a uno de los progenitores al asignar regimenes de convivencia limitados (ej. martes y jueves de 20 a 22hrs, 2 sábados y domingos al mes de 10:00 a 18:00hrs). Este tipo de regimenes impacta la oportunidad parental al disminuir el tiempo en que un progenitor puede ejercer la parentalidad y por tanto, contribuir al desarrollo integral del menor. Un regimen como este deja 40 horas de oportunidad parental al mes, que deberán en mayor medida ser aprovechadas por el menor y el progenitor no custodio.